Cooperativa Sacha Colombia aplica el modelo de asociatividad con el maní Inca y explora mercados.

Lleva la planta industrial móvil a los agricultores para que ellos mismos procesen el grano y extraigan el aceite del mismo.

Un modelo asociativo de productores del maní Inca -conocido también como el sacha inchi- se gestó hace cinco años mediante la cooperativa Sacha Colombia y ya tiene 1.750 afiliados y hasta una planta móvil de producción de aceite que inauguró en el marco de Expoagrofuturo. (Lea: Desarrollo de estrategias agroecológicas para el establecimiento de Sacha Inchi)

Así lo manifestó Felipe Posada Castro, director comercial, quien dijo que, “el modelo empresarial es una iniciativa solidaria al estilo de la que se aplica en Alemania y que de hecho ha sido la base de la economía de dicho país”.

De acuerdo con Posada, Sacha Colombia forma líderes emprendedores que se encargan de buscar agricultores y convertirlos en cooperados quienes venden su producción a la SAS.

Una vez organizados los vincula en un programa de capacitación de todo el proceso productivo el cual, parte de las buenas prácticas en el tratamiento de suelos, la siembra, el desarrollo y la cosecha.

El concepto es integrar al agricultor al modelo empresarial asociativo, romper cualquier clase de intermediación y garantizarle la comercialización de su producción. Nuestra política es primero se vende y luego se produce. El 50 % de las utilidades lo devuelve a la cooperativa.

Según Posada, “han encontrado 18 variedades nativas del maní y algunas producen hasta los 1.500 metros sobre el nivel del mar, pero otras hasta los 2.200 m.s.n.m. La semilla se demora siete meses en desarrollarse y dar cosecha. La cooperativa tiene 500 hectáreas en proceso de siembra en el país”. (Lea: Desarrollan biotecnologías para el cultivo sostenible de sacha inchi)

“Innova semillas que es nuestro proveedor aliado, desarrollo dos variedades y esas son las que se comercializan actualmente”.

Los cultivos con buenas prácticas se pueden mantener hasta 12 años en los que produce de manera permanente.

Transforma y vende el grano

El aceite lo comercializamos a razón de $40 mil el frasco de 250 mililitros y el grano lo pagan en el mercado internacional a US$ 3 el kilo. Actualmente nos encontramos en la etapa de exploración de mercados tanto a nivel nacional como internacional.

Planta móvil

De acuerdo con el directivo, con la planta móvil se disponen a recorrer las fincas asociadas y desde su misma unidad productiva van a procesar la cosecha de este grano y convertirlo en aceite. A esta transformadora ingresa el grano y pasa por los diversos procesos y termina en aceite enfrascado.

“Funciona una en Ecuador y la segunda es la que comienza a trabajar es para los agricultores de  Colombia”, puntualizó Posada.
 

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